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viernes, marzo 30, 2007

300, cenando en el Hades

Año: 2007.
Director: Zack Snyder
Lugar: Estados Unidos.
Duración: 117 minutos.

Hace tiempo que Miller dejó de ser el que era, que empezó a realizar obras más humildes y modestas sin la calidad que mostró en sus primeros años, con obras como Batman: Año Uno, Dark Knight, Born Again y Elektra Asesina, entre otras muchas. Fue justamente cuando empezó con Sin City y se quedó anclado en su colección, realizando unos números mejores que otros. Por desgracia, Miller empezó a demostrar su mediocridad, la misma con la que iba a hundirnos en los años 90, a excepción de algunas obras. Una de ellas, a finales de esa misma década, fue 300, su última novela gráfica decente.
Yo la leí antes que del visionado del film, quedé prendado por la puesta en escena mostrada en las viñetas, su lírica y la manera de representar la guerra. El argumento es sencillo y básico, pero el elegante y efectivo envoltorio suple con creces la lectura. Aunque, al contrario de lo que piensan muchos, yo me niego a considerarlo una obra maestra, creo que no pasa de un cómic notable muy bien presentado. Su mejor baza es que se sale de lo común, por mucho que recupere un formato apaisado que dista de ser original, pero Miller se acomoda tanto a él y lo aprovecha de tal manera que lo hace único.
Cuando me enteré de que iban a hacer una película no me lo podía creer, me vi el making off (que fue lo primero que sacaron por la web) y pensaba que no iban a lograr hacerlo bien. Luego me ví el primer trailer y... Aluciné.
Ahora, tras haber visto la película, queda opinar.

La historia va de la batalla de los 300 espartanos contra el innumerable ejército de los persas liderado por el divino (de la mueeeelte) Jerjes en el desfiladero de las Termópilas. El orgullo espartano impide que Leónidas se postre ante el líder invasor y el Consejo no considera la idea de entrar en guerra, porque creen que perderían irremediablemente en una cruenta batalla. Es por ello que toma la decisión de partir junto a un pequeño ejército de hombres con los que demostrará lo mucho que pueden hacer ellos solos luchando con estrategia y orgullo ante un ejército de miles de soldados, dispuestos a cometer una carnicería.

La verdad es que lo primero que quiero resaltar es que viéndola he sentido exactamente lo mismo que sentí leyendo la obra original y eso ya de por sí me parece un logro tremendo. Es más, es tan impresionante en su épica que logra hacerme saltar del asiento en más de una ocasión y dejarme con la boca abierta ante su esplendorosa fotografía, ambiente y sofisticado diseño. En algunas escenas la translación de cómic a cine queda un tanto irregular (véase el momento en que Leónidas echa al foso al primer emisario de Jerjes) pero en otras supera con creces al cómic (la rendición de Leónidas está muchísimo mejor representada y el lanzamiento de la lanza contra el enemigo es inolvidable), quedando así compensada la exhaustiva adaptación que aquí se ha realizado. Porque, además, cabe destacar que se ha respetado prácticamente todo, solo que con algunos añadidos para ofrecer los diferentes mensajes propios de una película de este estilo. Además, puesto que el cómic se lee de un soplo, era conveniente añadir algo de metraje extra, sobre todo para no aburrir al espectador en las batallas.

Eso supone un problema, porque algunas veces se contradice con el resto o queda bastante mal, como por ejemplo el hecho de que dediquen varios minutos mostrando al hijo de Leónidas, en una escena donde pelea con su padre y en otras en compañía de la madre, creo que sobraba un poco dedicar escenas a esto, especialmente en la despedida, donde en el cómic se mostraba más la falta de emoción humana que podían sentir los espartanos, con una simple y contundente frase de la reina. Se nota demasiado que pretendían coger un poco de Gladiator (esos trigales...).
Sin embargo, en otras ocasiones los añadidos son excepcionales y mejoran el resultado final. Yo me quedo especialmente con los tan criticados momentos donde nos es presentado el Consejo, en el cómic apenas aparece y también la mujer de Leónidas cobra cierta importancia inesperada. Lo cual lo considero todo un acierto, puesto que el tema de la violación y el enfrentamiento al Consejo me parecen geniales, lejos de ser algo más politicamente correcto, creo que enriquece el conjunto y sirve perfectamente de pausa ante tanto despliegue de sangre y mutilaciones (sin censura, oiga) en medio de la cruenta batalla. Ni siquiera me parece que quede de pegote o fuera de lugar, así que celebro este tipo de añadidos.

En cuanto a las batallas, solo puedo decir que son BRUTALES.
El único defecto es que creo que las han hecho hasta más fantásticas que en el cómic (¿ese gigante? ¿aquel tipo de las pinzas de cangrejo? ¿un hombre-cabra en una orgía?), quizá resulte demasiado excesivo, pero al menos sirve para ofrecer algo más de variedad en la película, consiguiendo insuflarle cierto aire inverosímil que si eres capaz de disfrutar, puede gustarte mucho, le da cierto toque distintivo. Es curioso que el director pretendiera deshumanizar tanto a los persas y humanizar más a los espartanos de lo que ya había hecho Miller (que son mucho más bestias en la novela gráfica), pero la verdad es que... no me imagino la película sin los elementos fantásticos y sobrenaturales y lo curioso es que casi los he echado en falta en la relectura de la obra original. Claro que ya que calcan el estilo gráfico de Miller en algunos puntos (ese lobo contra el que se enfrenta Leónidas de niño...), no está de más forzar un poco más la nota para dejar bien claro por donde va la cosa.

Por lo demás, ese barroquismo y esa manera de rodarlo me ha parecido sensacional. Hasta da la impresión de que no abusan de los efectos a lo Matrix, no resultan cargantes siquiera y son capaces de ofrecer hermosísimas escenas que dan ganas de enmarcar en los museos. Esos tonos apagados de ocre, ese rojo sangre de las capas de los espartanos, las siluetas marcadas por el sol de fondo, los contrastes lumínicos casi siempre presentes, la apabullante riqueza de las tropas de Jerjes con su imposible (por altura) pero impresionante presencia. Hasta la variedad de personajes es sorprendente, digna de un videojuego de calidad (sin querer decir esto como algo negativo, al contrario, ya les gustaría a muchas películas tener la creatividad de algunos juegos de videoconsola) y todos sorprenden, hasta los Inmortales. Aunque sobraba cierto rostro descubierto, todo tiene un límite.
Aparte de que algunos momentos son como las sombras chinescas realizadas con figuras de papel que recrean batallas (al estilo el principio de Drácula de Bram Stoker) solo que a todo color y tridimensional, a pesar de que la cámara suele hacer un recorrido horizontal. Para ser una batalla de casi dos horas, se me hizo hasta corta.

Lo dicho, una gran adaptación, una película más que disfrutable y algo digno de ver en los cines. No es aconsejable bajársela y no deja indiferente, salvo quizá el horroroso doblaje. Memorable y prácticamente única (de no ser por Sin City).

lunes, marzo 05, 2007

El Motorista Fantasma, ni tan mala ni tan buena

Año: 2007.
Director: Mark Steven Johnson.
Duración: 114 minutos.
País: Estados Unidos.

Antes de empezar, debo decir que no soy fan del Motorista Fantasma y solo habré leído unos tres cómics sobre el personaje antes de ver su adaptación fílmica.
Pero lo cierto es que es fácil quedarse con una idea de lo que es el personaje, especialmente cuando lo has leído tanto de secundario (o haciendo team-up con algún personaje principal de cabecera) en diferentes colecciones. Aunque cabe decir que no es un personaje tan sencillo como parece, porque es de los pocos de Marvel que ha tenido descendiente o sucesor en cuanto a los poderes y el nombre, hay dos motoristas: Johnny Blaze y Danny Blake. Obviamente, para el film han optado por el primero, el original.
Pero lo cierto es que algo me daba mucho miedo en esta película, el director: Mark Steven Johnson. El que perpetró aquella adaptación de Daredevil que, para mi gusto, fue un bodrio que pide a gritos una versión del personaje que le haga justicia, de hecho ya dejé por aquí una reseña atacando todo aquello que me disgustó, que no es poco.
Por tanto, no es de extrañar que fuera al cine sin esperarme absolutamente nada.

Johnny Blaze es un motorista apasionado que adora el peligro, no le importa lo grande que sea el desafío mientras pueda sentir la emoción y el clamor de la gente que tiene a su alrededor. Está enamorado de Roxane, una chica con la que pretende huir en cuanto pueda, para vivir con ella. Por desgracia, su padre se está muriendo por culpa del cáncer y es entonces cuando recibe la visita del diablo: Mefistófeles, en persona, que le ofrece el trato de curar a su progenitor a cambio de que quede a su servicio siempre que lo necesite. El muchacho accede, pero aunque el trato se cumple, su padre muere en extrañas circunstancias, dándole a entender que nunca jamás podrá estar con nadie, ya que puede convertirse en su mayor punto débil.
Años después, Johnny sigue con sus espectáculos de riesgo, sin morir ni verse afectado en peligrosos accidentes. Mefistófeles lo quiere para detener a su propio hijo: Blackheart, que quiere el poder del infierno para sí con el manuscrito de las almas malditas. Así es como nacerá el Motorista Fantasma, mandado por el diablo para detener a un mal mayor.

Qué decir, sinceramente me gusta mucho la trama y el origen no está mal contado en absoluto, de hecho es perfecto para introducir a cualquiera que no conozca al personaje y es muy fiel al cómic, por lo que he podido ver tras investigar después del visionado.
Muchas críticas han llovido y casi todas negativas, esta película es, junto a Catwoman, Elektra y Punisher, la más odiada por el fandom y los críticos tampoco es que la alaben precisamente. Esto es debido a que no ofrece nada nuevo más allá del aspecto estético del personaje protagonista o los elementos del infierno, (al menos en el género de los superhéroes) ya que la trama es muy sencilla y va del típico “malote chulo-playa” que quiere conquistar el mundo obteniendo un poder que solo puede conseguir chantajeando al gran héroe con su amada desvalida en apuros. Es algo tan manido que a la hora de verlo nuevamente en un film, ya cansa, especialmente con el aluvión de adaptaciones de cómic que tenemos últimamente. Uno espera más.

Especialmente con un personaje como el Motorista, que puede ofrecer una visión más oscura del género, más terrorífica y menos complaciente, a medio camino entre película de terror y de acción. Algo que habría quedado genial y aquí no vemos, ya que el señor Steven Johnson ha optado por una visión bastante más light y de comedieta, que no es del gusto de todos y ha decepcionado a más de uno. Algo que puede resultar comprensible pero no comparto, ya que se veía venir lo que nos ofrecían desde un primer momento, con esos trailers y esas declaraciones, la película no engaña a nadie.
Por tanto, por mucho que podría haberse hecho mejor (sin duda, todo puede hacerse mejor, hasta el X-men de Synger, por mucho que el resultado haya sido grato y coherente), lo que hay tampoco es tan malo como para rasgarse las vestiduras, dentro de lo típico resulta divertido y hay momentos en el guión que a mí me parecieron geniales. Por no decir que, al contrario que ocurrió con Daredevil, no tenemos el equivalente a escenas tan sonrojantes como la pelea de Matt y Elektra en medio del parque a la vista de todos o eso de que reciba una mortal herida en el hombro que, de repente, desaparece.

Diablos (nunca mejor dicho), esta vez el señor Johnson nos hace el favor de no hacernos una pelea final apresurada contra Mefistófeles, como ocurrió con Daredevil y Kingpin en una de las peores peleas fílmicas que haya visto, por apresurada y sin venir a cuento. No quiero que parezca que justifico la película por los defectos de otras, esa no es mi intención, lo que yo quiero decir es que el director se ha superado y aunque no haya acertado con el tono se nota mucho que disfrutó con esta película, sin pretender hacer el largometraje del siglo. Él quiso hacer su propia interpretación y aquí la tenemos, puede gustar más o menos, pero lo cierto es que el resultado, sin ser del todo brillante, creo que es más que correcto.
Precisamente porque algunas cosas me gustan bastante, como la relación entre Roxane y Johnny, la primera queriendo quitárselo de encima sin éxito, sucumbiendo a su insistencia a pesar de que siempre acaba dándole calabazas y, para colmo, le cuente cosas imposibles como excusa (enorme la escena en que, todo serio, pretende explicarle cómo se convierte en un motorista con un cráneo en llamas por las noches, tremendo). Aparte de que, al contrario de lo que dice el gentío, no me parece la típica dama en apuros, la veo con la suficiente personalidad como para ser solo una mujer florero. Peor me parece la Mary Jane de Spiderman.

Por no decir que el Motorista MOLA.
¿Qué no? Joder, la transformación, el primer recorrido destrozándolo todo a su paso (por no decir que pensaba que iban a obviar la destrucción, cosa que me agradó ver con cierta importancia de peso en la trama), el uso de las armas (esa cadena), cuando transforma la moto, su subida por el edificio, la primera vez que utiliza la mirada de penitencia, el ataque en la cárcel… Todo, es un festín de efectos especiales muy disfrutable, con un Nicholas Cage pasándoselo en grande y dándole una personalidad propia al personaje. Otras cosas que me parecieron muy acertadas fueron la historia del jinete como elemento necesario para introducir al pobre Blaze dentro del mundo fantástico en el que se ve sometido de repente y todo lo que tiene que ver con la investigación policial, con el inesperado encarcelamiento del protagonista, viéndose obligado a dejar de ser un famoso perseguido por sus fans.
Vale que falla en los villanos del tipo “Embrujadas”, que podrían haberse currado más los diseños y tal, pero no me parece que el resultado sea como para agarrarse de los pelos y empezar a despotricar contra la película.

De hecho, lejos de ser un filme de visionado obligado, es cine de palomitas recomendable, para pasar una tarde entretenida mientras ves el espectáculo. Sinceramente, creo que esta película está a la altura de los 4 Fantásticos y por encima de Catwoman, Daredevil, Elektra, Punisher y hasta Superman Returns, cosa que pocos compartirán conmigo. En definitiva, recomendable, siempre que sepas lo que vas a ver.

miércoles, marzo 22, 2006

Thai Dragon, o cómo desmadrarse por un elefante.

Año: 2005.
Duración: 109 minutos.
País: Tailandia.
Director: Prachya Pinkaew.

Pues nada, a esto que estaba yo mirando la cartelera de un cine de Benidorm con unos amigos. Veo Crash, Tristan e Isolda, Truman Capote, Syriana, Sky High, La Pantera Rosa y Thai Dragon. Uno de mis colegas grita: -DIOS MÍO, ¡¡una de los mismos de Ong-Bak!! ¡¡TENGO QUE VERLA!! Vamos, que se volvía loco por ver la película, ansioso que estaba, acabó arrastrando al resto de la gente con su euforia (es que también somos fans de las películas orientales) y me decidí (nadie me obligó, aunque quería ver Crash, snifff) por ver la misma que todos. ¿Qué puedo decir sobre la película? ¿Estuvo bien? ¿Sobreviví al visionado? ¿Es una obra maestra? Preguntas que merecen cierta respuesta.

Antes que nada, bienvenidos a Tailandia, paraiso absoluto y la utopia hecha realidad, todos los tailandeses son muy buenos allí y conviven en armonía con la naturaleza, de un modo idílico con la fauna y la flora, en especial con los elefantes, que son como hermanos para ellos. Por desgracia, tuvieron que llegar los occidentales para joder las cosas, unos malditos cazadores furtivos que ganan grandes cantidades de pasta por la obtención de ciertos elefantes de la zona, muy gustosos y exóticos por Australia, gran manjar para la alta clase social. Pero, ojo, que no pueden haber occidentales medianamente inteligentes, ya sean malos o buenos, y resulta que una mafia tailandesa es la culpable de todo el embrollo, la que compró a los elefantes y son tan malos que ni siquiera usan pistolas para defenderse del gran héroe de la película, el invencible Kham, el que considera a sus elefantes como hermanos y semejantes.

No hay duda, la película está repleta de tópicos de cabo a rabo, con el héroe de turno desfalleciendo entuertos, buscando venganza por la injusticia a la que ha sido sometido. Diablos, si hasta hay chica indefensa de por medio, que con sus piadosas miradas serían capaces de derretir a más de uno (de hecho, hace una especie de baile erótico bastante sugerente en la mitad de la película, cosas de ser una prostituta de lujo). Hasta tenemos al compañero que lo deja todo con tal de apoyar al protagonista, el policia Mark (también tailandés, qué cosas) en compañía de su incompetente compañero occidental que solo sabe ceñirse a las reglas sin tener en cuenta la protección del inocente (pero no indefenso) Kham. Y claro, no puede haber un gran héroe sin grandes adversarios, así que tenemos también a la mala malísima (bueno, el que sea mujer no queda muy claro, si tenemos en cuenta una de las frases de la película, ejem) Madame Rose, tan mala que a la hora de dar sustento a un niño dudo que salga leche, sino vinagre.

Eso sí, como es una mujer (se supone), tiene a su servicio a un gran puñado de matones de lo más peculiares, ni los personajes de Tekken o Street Fighter tiene nada que envidiarles, se ve que se gastó todo el dinero en contratarlos, luego se quedaron sin pistolas o armas de fuego, comprensible. Lo que me ha parecido preocupante el no ver una sola fémina luchadora, vaya manera de extender la idea del sexo debil, todas las que salen en la película solo están para gritar asustadas o salir pitando. Y luego está eso de que el héroe es vapuleado y apaleado hasta la extenuación, solo para que tenga una especie de revelación y se levante renacido, con una gran fuerza que antes no tenía, para derrotar de una manera impecable y predecible a sus enemigos, que de repente se comportan de una manera un poco más estúpida. Lo mejor, claro está, son sus dotes detectivescas, la manera más eficaz de encontrar a su elefantes es llegar a un sitio y gritar: ¿¿¿DÓNDE ESTÁ MI ELEFANTEEE??? Pero bueno, mientras le salga bien...
En resumen, aquí no hay argumento que valga.

Pero claro, ¿qué puedes esperar a la hora de ver una película de este estilo? Es una película de artes marciales a la vieja usanza, de las que hicieron famosos a actores como Bruce Lee o Jackie Chan (que hace un simpático cameo), de los que el actor protagonista de esta película (Tony Jaa, la nueva estrella de este género) profesa gran devoción. Así que sería absurdo el uso de armas de fuego, hay que eliminarlas por completo para poder admirar la gran cantidad de técnicas de todo tipo que son capaces de realizar los personajes. De hecho, es lo mejor de la película y la principal motivación para ir a verla, porque la coreografía es espectacular y las acrobacias insuperables, de las que dejan con la boca abierta. Vaya, que la película, por muy manido que sea el argumento y por típico que sea, cumple con su deber bastante bien, entretiene mucho.

Lo que más me ha sorprendido es la gran variedad de enemigos a los que Kham debe enfrentarse, ya he dicho antes que no tienen nada que envidiar a personajes de juegos de lucha populares (¿Virtua Fighter? burdos aficionados comparados con estos). Y es que hay de todo, desde un luchador de capoeira, lucha libre con fuerza bruta (ese tipo sorprende, encajando los golpes clavado en el suelo) y el estilo de lucha que emplea el protagonista, imitado por el primer contendiente serio que podemos ver. Aquel que sea aficionado a este tipo de peleas está de enhorabuena, desde luego, porque la película no se queda corta al respecto y después del inicio, todo el tiempo es lo mismo.

Pero lo mejor, sin duda, es la escena ininterrumpida de la escalera, el protagonista sube varios pisos enfrentándose a todo aquel que se interponga en su camino, en una gran muestra de dirección artística sorprendente y eficaz. Deja con la boca abierta, lo garantizo, no puedo imaginar cómo lo habrán rodado de esa manera y me recordó bastante a juegos del estilo de Streets of Rage. ¿Alguien se acuerda de ese mítico juego de Mega Drive? Qué recuerdos.
Aparte, podemos ver ciertas localizaciones que no tienen desperdicio, sobre todo en la primera parte de la película, con las escenas de los bosques de Tailandia y las costumbres de los paisanos, por no hablar de ciertos paisajes de Australia. En cuanto a dirección artística, esta película no se queda corta en absoluto.

En definitiva, la película no engaña y ofrece lo que promete. Quien espere un argumento elaborado o unos personajes con profundidad que huyan, pero aquellos que quieran pasar un buen rato con artes marciales, coreografias y momentos espectaculares... Que pasen y vean.

martes, enero 10, 2006

Doom, basada en el famoso videojuego.

Año: 2005.
País: Estados Unidos.
Duración: 100 minutos.
Director: Andrzej Bartkowiak.

Pues eso, la verdad es que soy un rato friki, y aun con mis reservas, quise ir a ver una película de estas características con mis amigos para pasar un buen rato en la sala. La película no engaña, está basada en un videojuego cuyo debut en el PC no tenía un argumento muy consistente, que digamos, básicamente era un portal en el infierno donde unos marines se aventuraban para eliminar a unos cuantos monstruos en un escenario de pesadilla. Una premisa para empuñar un arma y matar a todo bicho viviente que se pusiera por delante. Dicho juego tuvo bastante éxito y fue uno de los mejores shooters de la historia, (de hecho, sigue siéndolo) con esa cámara en primera persona realmente asfixiante y acojonante, en el sentido de que mantiene en tensión todo el tiempo, con sustos y momentos donde dan ganas de apagar el ordenador para relajarse y respirar un poco, pues deja al borde del infarto.

La película se basa en el argumento de Doom 3, el último que sacaron. Estamos en Marte, año 2145, unos científicos que están ese mismo planeta investigan sobre los restos de unos seres extraños que vivían allí hace millones o miles de años. Por desgracia, un experimento sale realmente mal y un monstruo parece estar matando a todo bicho viviente (nunca mejor dicho) de la base. Un grupo de soldados es trasladado a aquel lugar para aplacar la amenaza y salvar al personal.
Como podemos ver, el famoso portal al infierno ha sido suprimido a favor de experimentos genéticos mal desarrollados. Por lo demás, el argumento se respeta, con los científicos haciendo de las suyas en Marte y demás.

La verdad es que a primera vista parece la típica película de acción de siempre (que lo es), con el comandante, héroe de turno, protagonista de la historia (interpretado por The Rock) e infalible soldado capaz de salir airoso de cualquier peligro. Por no hablar del resto de la tripulación y la chica florero que anda por ahí como señuelo de los monstruitos para dar un poco de tensión al estilo "damisela en apuros".
Por suerte, aunque el argumento no sea precisamente un alarde en ciernes (poco original), la verdad es que está bien construído y tiene giros inesperados, cosas que no se ven venir, en especial por el final, donde la película mejora un montón y pasa a ser una pasada para aquel que haya disfrutado del juego aunque sea una vez en su vida. Hablo, claro está, de unos minutos donde podemos ver el famoso modo primera persona, con la pistola por delante y los monstruos corriendo hacia la cámara. Sencillamente bestial.

Aparte, se ha logrado transmitir bastante bien la sensación de inseguridad del juego, realmente no sabes qué se van a encontrar los personajes por esos pasadizos oscuros (quizá demasiado, hay momentos en la película que parece que te hayas quedado ciego) y esos pasillos que conducen a salas repletas de cadáveres y sangre. Por no hablar de que la amenaza, en un principio, es desconocida físicamente, es decir, si no has visto el trailer antes.
Aunque también puede deberse a falta de presupuesto, que se nota bastante, por las pocas veces que salen los monstruos en todo su esplendor (normalmente se ven siluetas o simples rostros rugiendo con manos saliendo de alguna parte), por no hablar de cierta transformación que sufre uno de los personajes, que no llega a completarse del todo y me temo que no sería por exigencias de guión. De todas maneras, las veces que aparecen no están nada mal y el hecho de que salgan poco ayuda a que impresionen más.

Lo gracioso es que habían momentos en los que pensaba que más que estar viendo una película basada en Doom, me daba la sensación de ver otro Resident Evil, porque la presencia de... de... ¿zombies?, bueno, mejor llamémosles víctimas en proceso de transformación es mucho más numerosa que la de dichos monstruos.
De todas maneras, lo dicho, lo mejor está reservado para el final y hay un montón de elementos directamente extraídos del videojuego, como los portales de teleportación, los apodos de los soldados (Sarge, Reaper, Destroyer, Duke... ), las armas (atención especial al Rail Gun, quiero una de esas para mi cumpleaños) y la escalofriante ambientación, porque desde luego no es una película muy comedida en algunos momentos, que digamos.
Cabe destacar que los trajes del juego no se respetan, pero es un detalle estético no muy importante, salvo para un verdadero fan del videojuego.

Pues eso, mucho mejor que adaptaciones como Resident Evil o Tomb Raider (que tampoco hay que correr mucho, pero bueno), una película sin pretensiones y bastante entretenida si lo que buscas es acción a la vieja usanza. Si te gusta el juego, no debes perdértela bajo ningún pretexto, aunque sea solo por los minutos en primera persona.

lunes, noviembre 07, 2005

Daredevil, el que pelea contra chicas en el parque.

Año: 2003.
País: Estados Unidos.
Duración: 107 minutos.
Director: Mark Steven Johnson.

Como hace tiempo que no me siento a ver una buena película para comentarla por aquí, me parece que voy a echarle mano a mi vena friki para comentar cierta adaptación que ya he puesto a parir más de una vez en mi foro de la
Cocina del Infierno de Dreamers.

¿Quién no conoce Daredevil? Bueno, en verdad antes de que se estrenara la película poca gente le conocía, fue secundario de un solo episodio en la serie de Spiderman del 96 y es más conocido como Dan Defensor (hecho comprobado) para los adultos que leyeron sus aventuras hace años de la mano de Ediciones Vértice.
Para dar de conocer a un superhéroe urbano en una película, es necesario empezar por su origen, pero tenemos un caso complicado en lo que se refiere a este personaje. Y es que tiene dos orígenes distintos dentro del cómic, por un lado tenemos el de Stan Lee y Bill Everett, y por el otro tenemos la revitalización de Frank Miller. Lo lógico sería quedarse con ésta última, entre otras cosas porque es más realista, más completa y es más adecuada para el personaje teniendo en cuenta que podría decirse que es el origen oficial.

Curiosamente, aún siendo Mark Steven Johnson, el director de esta película, aficionado al personaje y fan de Miller, optó por eliminar la presencia de Stick (maestro de Matt Murdock, el que le enseñó a utilizar sus poderes) para evitar comparaciones con películas del estilo de Karate Kid. Yo soy de los que piensan que realizar el origen de DD sin su maestro es como realizar el de Spiderman sin el tío Ben, pero cada cual con su opinión.

Pero no se quedó ahí, sino que también se obvia el romance que vivió Matt con la misteriosa Elektra en la universidad, algo que no habría estado de más y aquí se sustituye por un extrañísimo (por ridículo que resulta) encuentro en una cafetería que les lleva a pelear en un parque delante de todo el mundo. Como si dominar varios tipos de pelea, siendo ágil y rápido fuera de lo más normal. Y mucho menos si eres ciego, este Murdock si que sabe ocultar su identidad secreta, oigan.

Aparte, se repite el caso del Batman de Tim Burton y podemos ver cómo las casualidades existen en esta vida, no importa que vivas en un lugar tan grande como Manhattan, no te preocupes, si matan a tu padre ten por seguro que será tu archienemigo en un futuro, sin importar que los hechos no estén relacionados. Vamos, que Kingpin está en todas partes y sustituye al Arreglador en lo que se refiere a matar a la figura paterna del futuro héroe, por lo que también perdemos esa inolvidable escena donde Matt persigue a éste sin cesar y con una simple capucha tapando su rostro, hasta que el asesino muere de un infarto en el metro.

Siguiendo con el tema de la adaptación, también está relacionada la muerte del padre de Elektra (dios mío, qué redundancia) con Kingpin, pues ahora resulta que el Sr. Natchios trabajaba para el capo del crimen y al final se deshacen de él. Esta es la excusa para ver a Elektra en acción, buscando venganza, asistiendo a un cambio radical en el personaje, que pasa de ser una bella muchacha que ataca a los ciegos cuando éstos le piden el nombre a ser una asesina vestida de cuero negro ceñido que enseguida pasa de su novio o amante (porque sí, vaya) para ir a vengarse, sin documentarse ni nada, no hace falta, ve a un tipo de lejos e intuye que ha sido ese. Pos a por él, a matarlo, que va sobrada y cuando se cabrea no la echa patrás ni la Margarita seis dedos. Y pa más chulería, sabe por donde va a pasar su sospechoso, a qué hora y cúando, vamos, ni el FBI, ni la CIA, ni leches.

Sobre cuestiones estéticas, comentar que es muy fiel al ambiente general que Miller ofrecía en el cómic, en eso sí que ha sido todo un acierto. Esa Cocina del Infierno oscura hasta de día, que llueve cada dos por tres y tiene un toque muy parecido a la Sin City, lo cual no es de extrañar, siendo el mismo autor.
Sobre los trajes ya es otro cantar. Uno se explica el por qué del traje que le ponen a Elektra, ese extraño cuero negro y ese top, ¿por qué motivo iba a vestirse esta mujer así? Tantas ganas de utilizar la lógica y de explicar por qué Daredevil viste con una chupa de motero roja con un pantalón del mismo estilo (que, sinceramente, da el pego) y al final nos ponen esto. No me lo explico, si encima se va a pelear con tacones (ya siendo MUY quisquillosos). Si la chica estaba entrenada por la Casta o la Mano, o vete a saber por quién (porque ni se explica ni nada), al menos podría ponerse un traje ninja rojo del estilo del cómic, no creo que hubiera desentonado tanto. Cosas del cine, vete a saber.

Bullseye, por otra parte, está perfecto, lo cierto es que no habría pegado mucho el traje que suele llevar en los cómics, porque un asesino no puede llamar tanto la atención llevando una capucha con una diana y unas mallas azules. Aparte, considero que acertaron con esa gabardina que usa hasta para pelear, todo un acierto.
Kingpin es clavado al del cómic en su forma de vestir, no hay queja alguna.

Eso sí, sobre la trama y el tratamiento de personajes, ya dejando de lado el tema de la adaptación, tampoco se salva nada. No por nada, pero el inicio es prometedor, con el protagonista moribundo, viendo pasar su vida por delante de sus ojos, podemos ver así su origen. Pero es que luego, cuando llegamos al momento en que nos encontrábamos, se levanta por arte de magia y no solo se acaba enfrentando a Bullseye, no, sino que a continuación se va en busca de Kingpin, masoca que es el chico. Lo mejor es que encima el otro sabe que va a por él y se queda en el ático, ¿tiene poderes de adivino o qué?
Y esto es solo un detalle, en verdad la historia no hay por donde cogerla, nada es creíble, desde ese Kingpin que no se sabe bien qué coño hace matando a todo el que pueda pillar por delante y esa Elektra de la que no se sabe absolutamente nada, sin olvidar a ese Matt Murdock en bancarrota (que disfruta de una casa la mar de hermosa, por otra parte) que en ningún momento realiza una acción creíble como abogado... Todo es un despropósito, hasta podemos ver al vigilante ciego matando en un principio, para acabar aprendiendo que ese no es el método. No estaría tan mal la cosa si no fuera por lo poquísimo que se trata y la cara de estupefacción que deja al personal.

En definitiva, no hay historia que valga, solo excusas para llevar a los personajes a que se enfrenten entre sí y punto. Daredevil contra Elektra, Elektra contra Bullseye, Daredevil contra Bullseye y Kingpin contra Daredevil, esa es la cuestión. Con el romance típico del protagonista de por medio, un ritmo discotequero, muchos saltos del personaje que ni el mismísimo Spiderman y ya estamos servidos, que empiece el espectáculo.

A su favor, puedo decir que al menos, en un primer visionado (yo es que no puedo verla más veces actualmente, lo siento) se hace entretenida y disfrutable sobre todo si eres fan del personaje. Más que nada porque en lo que se refiere a lo estético no lo han hecho nada mal, puedes coger la escena de Daredevil en el bar en busca de un asesino que salió libre de un juicio y es bastante disfrutable, porque está clavada a las que podemos ver en los cómics, solo faltaba un tipo atravesando la vidriera, con el nombre de Josie, y ya habría estado completo. Además, hay escenas calcadas del cómic, como la que podemos ver de Bullseye matando a Elektra, donde los diálogos son exactamente los mismos, qué pena que quede tan apresurado y fuera de lugar. Aparte, el radar del superhéroe está conseguido y transmite claramente lo que debe ver, otro punto a favor.
Aparte, el personaje mejor tratado es Bullseye, del cual no tengo quejas y Colin Farrell realiza un trabajo estupendo como el psicópata capaz de matar con cualquier objeto que le pongas en las manos.

Aquí entramos en los actores, donde podemos ver que Ben Affleck es el único ciego que se tapa los ojos cuando le dislumbra una luz. Por lo demás, este actor tiene la expresividad de un ladrillo, sin embargo, tampoco hace tan mal trabajo y lo ves metido dentro del personaje. Aún así, yo habría puesto a otro sin pensármelo dos veces, Colin Farrell ocupa toda la pantalla cuando aparece junto a él, las comparaciones son odiosas. Jennifer Garner realiza un trabajo correcto, similar al que ofrece en la serie de Alias. No está mal, pero es que tampoco tenía un papel destacable más allá de la mujer florero que pasa a ser villana por venganza para convertirse en víctima. En cuanto a Michael Clarke Duncan como Kingpin... una decepción aplastante, no hace honor al temible mafioso de los cómics y provoca más risa que temor. Muy triste.

Vamos, que yo no recomiendo esta película a nadie y no me parece que haga justicia al personaje en ninguno de los aspectos. Una lástima.

domingo, octubre 09, 2005

Elektra, ¿dónde estás, por dios?

Año: 2005.
País: Estados Unidos.
Duración: 97 minutos.
Director: Rob Bowman.

El motivo por el que pongo esta película hoy es porque he decidido comentar las películas que he ido viendo a lo largo de este año en cine. Esta es la primera, se estrenó en Enero y está protagonizada por un personaje de cómic bastante interesante, que ya tuvo su debut en el celuloide en Daredevil, como personaje secundario. Ahora es su turno en solitario, con la misma actriz.

La verdad es que las espectativas no eran muy altas, gran parte de la culpa la tuvo la película de Mark Steven Johnson, la del protector de la Cocina del Infierno, Daredevil, donde pudimos ver a una Elektra muy, pero que muy descafeinada, que de asesina tenía bien poco y de coherente mucho menos, porque su relación con Matt, aparte de comenzar de una manera ridícula (escena en el parque, oh dios), acaba muy rápidamente, emulando al 100% cierto momento famoso en los cómics del personaje, concretamente uno de los de Miller, solo que sin venir muy a cuento.

El caso es que tocaba resucitarla, pues se hace en tres minutos y listos. Stick lo hace, la entrena un poco, la chica se muestra desagradecida y se va, así de simple. Ella acaba como asesina a sueldo y nos demuestra sus dotes en la mejor escena de la película (que no es mucho decir, simplemente es la más acorde al personaje). Después, se echa atrás a la hora de ejecutar un encargo, que consiste en asesinar a una niña y su padre, el motivo es que le coge cariño a la chiquilla, que le recuerda a ella (ugh) y parece sentir algo por el padre (dobre UGH). Es entonces cuando La Mano se moverá para eliminarla. Y poco más, por en medio tenemos un rollo sobre la elegida y todo eso, con mucha moralina, una protagonista que trata de ayudar a unos pobres indefensos (que al final no son tal) y se convierte en una heroina al uso, que ha dejado de matar para ser una buena chica.

En definitiva, un argumento típico, tópico y que se reduce a "Elektra VS versión extraña de La Mano". Antes que nada, decir que no entiendo la manía de hacer que los villanos tengan que llevar grandes empresas, en esta ocasión es así, este clan ninja oscuro lleva una como tapadera para sus acciones, al igual que el Dr. Muerte pasó a ser el propietario de otra en la película de los 4 Fantásticos e idem con el Duende Verde en Spiderman, claro que en este caso es muchísimo más comprensible.
Sobre La Mano, decir que la respetaron bien poco, pero que muy poco. Han inventado y mezclado conceptos de una manera muy extraña, sobre todo con Kirigi y María Tifoidea. ¿Por qué diablos cogieron esos nombres si los personajes son com-ple-ta-men-te opuestos?, vamos, que no tienen absolutamente nada que ver con sus contrapartidas comiqueras. Tenemos a una hermosa Tifoidea (todo hay que decirlo) que dista mucho de ser la loca asesina de más de dos personalidades, en esta ocasión es una especie de Peste, el heraldo de Apocalipsis en X-men, que marchita las células vivas con su contacto. No entiendo por qué diablos no le han puesto otro nombre en lugar de conservarlo y utilizarlo en otra ocasión con una versión verdadera del personaje, me resulta incomprensible.
Ídem con Kirigi, que ha dejado de ser ese samurai tapado hasta las cejas e imparable, que le tires lo que le tires, siempre avanza implacable contra su víctima, hasta el punto en que te ves obligado a separar su cabeza del cuerpo para detenerlo. ¿Por qué nos muestran al típico jefazo de turno que acaba siendo el más peliagudo? Si hasta la versión original de Kirigi habría quedado más lógica sustituyendo a Piedra, que en verdad siempre ha sido de La Casta en el cómic original, del clan rival de La Mano.

En fin, demasiadas licencias desaprovechadas, muchas libertades sin sentido alguno y un potencial desperdiciado que se suma a peleas bastante desastrosas donde el tipo duro, resistente y fuerte acaba aplastado por un árbol (sin palabras), otro se cae por un pozo por culpa de un pequeño despiste que le lleva a sufrir una estocada, sin olvidar que uno es atravesado por un sai que a su vez atraviesa varios setos en paralelo, etc. Para haceros una idea.
También está Elektra, que cuesta mucho de creer que esa es la asesina implacable de los cómics, si hasta el tema de la redención lo llevó muchísimo mejor Rucka en su etapa de la línea Marvel Knights. Verla jugueteando y encariñada con la niña hasta el punto de llorar por ella es risible para alguien que conoce al personaje del cómic. Peor aun son las escenas donde intima (dos besitos tontos) con el padre, que llevan a matar al guionista ipso facto.
Solo la primera escena de la película le hace un poco de justicia, que es un calco de aquel primer cómic de Rodi y Chen en la misma colección, cuando debe matar a un hombre protegido dentro de un castillo. El resto... lo dicho, típico, tópico y demasiada moralina. Tampoco es que esté tan mal, en verdad es una argumento pasable y correctillo, disfrutable pero olvidable. Lo peor es que es inadecuado para la protagonista y la peor elección que se le pueda ofrecer.
Uno lee Elektra Asesina, por poner un ejemplo, y se lleva las manos a la cabeza a la hora de visionar este largometraje, que ni siquiera ofrece nada en especial en cuanto a guión, que debería haber sido más parecido a Kill Bill, mezclado con una película de ninjas japonesa.

Sin embargo, es curioso, pero el personaje que más se parece al original en esta ¿adaptación? es Stick, el maestro desaparecido (en su versión al celuloide) de Daredevil, que ahora es tutor de Elektra. Y es que Terence Stamp se porta muy bien y logra convencernos en ese papel, es una gozada verle jugando al billar y peleando con su bastón, es clavadito.
Aquí viene lo más triste, que podría haber salido en la película de Daredevil, como debía haber sido, y habría quedado genial el volver a verlo aquí, dando conexión a los personajes, que es algo que brilla por su ausencia. ¿Hacen una película de Elektra que continúa de los sucesos del vigilante de la Cocina del Infierno y no hacen mención alguna de los acontecimientos pasados? ¡Diablos, si ni siquiera vemos la muerte del padre, solo se hace mención de la de la madre, que fue cuando era niña! Con lo bien que habría quedado el final con ella recordando a Matt Murdock, o yendo en su búsqueda por New York. No lo entiendo, que me lo expliquen.

En definitiva, una película fallida en todos sus aspectos, de adaptación libre y desaprovechada, muy pobre en general, con personajes de poco carisma y protagonista irreconocible. En serio, Elektra, ¿por qué aparece tu nombre en esta película? ¿Dónde estás?

sábado, septiembre 17, 2005

Sin City, una nueva manera de adaptar.

El sabado 13 de Agosto fui a ver Sin City, la nueva película de Robert Rodríguez. Pero esta película tiene bien poco que ver con el director, más bien con el co-director, el afamado guionista y dibujante de cómics: Frank Miller, que bajo su supervisión se ha respetado hasta la última coma y el último trazo de las novelas gráficas que dan nombre a la película.

Y es que me hace mucha gracia encontrarme con el típico "Basado en las novelas gráficas de Sin City". ¿Cómo que basado? ¿BASADO? ¡¡¡Está calcado, punto por punto, palabra por palabra, la voz en off está ahí, los diálogos son exactamente los mismos, el cómic ha sido empleado como storyboard, reconoces algunas de las más famosas escenas... En definitiva, de basado nada, es el cómic que cobra vida.

Por tanto, si te parece una película simple, eso es porque el cómic lo es, así que la culpa no recae en este largometraje, los realizadores se han preocupado por trasladar la obra lo más fielmente posible y... hay que decirlo, lo han hecho de una manera increíble. Y no lo digo porque lo hayan respetado todo (salvo ciertas escenas censuradas, por ejemplo, el bastardo amarillo, cuando está torturando con un látigo a Nancy, en el cómic está desnudo, sin los calzoncillos. Claro que... creo que salimos ganando, jejeje) sino porque el aspecto técnico está muy, pero que muy sorprendente. Ese blanco y negro trucado es toda una delicia, ver la sangre roja entre esos tonos de gris, ese tio amarillo destacando sobre todos y acentuando su asquerosa presencia, esos muros de ladrillos de Sin City donde las sombras respetan sus bordes, esas tiritas de Marv que son blancas por mucha sombra que haya, etc. Impecable, un aspecto técnico único y muy original, sin duda encantará a aquellos que no conozcan el cómic, que les impactará aun más. O quizá les desconcertará.

¿Y los actores? Maravillosos todos, realmente hay una elección muy buena, desde Bruce Willis hasta Elijah Wood, que hace de un personaje bastante inquietante, así como atractivo, muy alejado de su papel en el Señor de los Anillos como Frodo. Willis hace de un Hartigan bastante competente, así como Mickey Rourke, soberbiamente caracterizado como Marv a partir de unas prótesis que lo hacen único. Benicio del Toro también hace un Jackie Boy muy bien resuelto, muy pícaro, impaciente y acojonante cuando está en el coche con la culata de la pistola clavada en la frente. El resto no lo hace nada mal, pero es que las chicas también sobresalen, están impresionantes, en especial Rosario Dawson, que hace de Gail superando todas las espectativas. Hace justicia al personaje y es tan provocador e irascible como en las páginas de La Gran Matanza. Tampoco hay que olvidar esa imponente Goldie interpretada por Jaime King y la inocente Nancy por Jessica Alba, aunque de esta esperaba una chica un poco menos aniñada. Devon Aoki como Miho tampoco desemerece nada ante el resto del reparto, desde luego.

Vamos, que si quieres disfrutar de una película con altas dosis de violencia y sin héroes (salvo quizás Hartigan, pero sus métodos no son... muy ortodoxos), donde nada es imposible y los personajes son variopintos, aquí la tienes, esto es Sin City, una serie de estereotipos del cine negro, creo que no se podría haber hecho mejor.