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miércoles, noviembre 02, 2005

La Novia Cadáver. Burton no pierde el pulso.

Año: 2005.
País: Estados Unidos y Reino Unido.
Duración: 76 minutos.
Director: Tim Burton.

El temor a la muerte es uno de los miedos más comunes del ser humano, el entrar hacia lo desconocido, al contactar con algo inexplorado e irreversible. Una vez muerto, no puedes volver (excepto si eres un personaje Marvel) a la vida. Por ello y mucho más, la muerte nos cuesta de aceptar y... ey, al mismo tiempo, es un tema que atrae a todo el mundo. No obstante, ¿quién no puede sentirse identificado? Después de todo, es algo que nos trata con igualdad en todo el globo.
No es la primera vez que Tim Burton juega con este tema, de hecho es uno de los más recurrentes en su obra. Pero esta vez, parece que quiso enfrascarse en un proyecto similar a su obra maestra "Pesadilla antes de Navidad", aunque solo técnicamente, pues el tema es bien distinto. Solo me hago una pregunta, ¿habrá jugado Tim Burton a Grim Fandango? Porque son similares en cierto modo.
Claro que, no trata de un muerto que busca el paraíso para escapar de la tierra de los difuntos, porque de hecho el paraíso se encuentra allí mismo, en un lugar donde despreocuparse durante toda la vida (qué ironía), sin importar el aspecto, las clases sociales, la convivencia... Allí nada ya importa.
Salvo si fuiste asesinado en vida, quedándote atrapado en medio, buscando la salvación para tu corazón roto por una terrible traición.

Esta es la historia de Emily, una novia cuya boda acabó en tragedia, asesinada por su amado, esperando que otro la salve de su lamentable destino. Ese otro sería Víctor, que, por error, realizará los votos colocando el anillo en el huesudo dedo de la novia cadáver, quedando atrapado en un compromiso que no podrá rechazar y le obligará a abortar la boda que tenía preparada con otra mujer llamada Victoria, que es la que realmente ama, a pesar de que no la conocía.

¿Y cómo es posible esto? La explicación no es otra que el hecho de que la familia del personaje protagonista (esto es discutible, pues podría decirse que la novia es mucho más importante y el centro que mueve la historia) busca el título de nobleza, obligando a su hijo a casarse con la hija de una de las familias más influyentes del pueblo. Lo gracioso es que dicha familia acepta la boda para poder hacerse con la fortuna de la otra. En definitiva, la boda entre Víctor y Victoria es orquestada solo para fines materiales, sin importarles los sentimientos de éstos.

Uno de los mejores detalles de esta película es precisamente ese mismo hecho, la ironía de que la tierra de los muertos sea mucho más alegre, más "viva" que el propio mundo real, que a pesar de ser un lugar de tránsito, no se aprovecha, en él solo están presentes las obligaciones y el materialismo, sin importar el prójimo. Todo lo contrario al jolgorio, la fiesta y la amistad que puede verse en el colorido mundo de los difuntos, que es mucho más agradable, a pesar de estar habitado por esqueletos y cuerpos en estado de descomposición. Esto puede verse superficialmente, el contraste está presente, el mundo real está formado por colores grises y deprimentes, mientras que el de los difuntos cuenta con una paleta de colores mucho más amplia y vistosa, mucho más alegre a la vista.

Por otro lado, estamos ante un cuento de hadas aparentemente sencillo, donde hay buenos muy buenos y malos muy malos. Esto es palpable, sabes quién te cae bien y quien te cae mal, por motivos claros. Aún así, lo cierto es que los juegos de palabras y la ironía mostrada es digna de mención, la sencillez está realizada aposta, no se busca más y lo importante no es la historia en sí, sino la manera en que está contada. Y es ahí donde se nota cierta maestría, pues es una sencillez hermosa, poética y logra emocionar.

De hecho, es fácil compadecer a la novia que da título a la película, pues es una persona de gran corazón que se niega a sacrificar la vida de otros por su propia conveniencia. Es uno de los personajes más cautivadores y carismáticos que haya podido ver en el cine, sinceramente, y es que su tragedia no deja indiferente, así como la inocencia que muestra a veces, la confianza hacia su amado, que lo ama tanto que no quiere arrebatarle su vida. Es lo que hace magnífica la historia, que alcanza su clímax al final, cuando los muertos andan por la Tierra, pero no del modo que cabe esperar.

Pero esta película no sería lo mismo sin la impresionante factura técnica que muestra, es increíble lo expresivas que pueden llegar a ser unas marionetas con la técnica del stop-motion. Los diseños son delirantes, impecables, no hay dos esqueletos iguales y cada personaje tiene un rasgo destacable. Solo hay que ver a Emily, aun siendo una mujer en descomposición es la más bella de todo el largometraje. En definitiva, es un logro, un trabajo memorable y manual que supera en muchas cosas a las películas realizadas por ordenador. Superior tecnicamente a Pesadilla antes de Navidad, sobre todo en detalle, aunque no en creatividad, variedad y estilo, no por nada, es que la comparación es injusta, pues estamos hablando de una obra maestra y es difícil (por no decir imposible) estar a la altura del irrepetible musical navideño de 1993.

Y claro, allá adonde va Burton, no puede faltar Johnny De... Euh, bueno, aparte de este, tampoco puede faltar el compositor Danny Elfman (sí, el hombre elfo), que nos brinda, como es costumbre, con una banda sonora impecable, perfecta para lo que vemos. De hecho, es muy buena en las canciones que nos ayudan a seguir la historia de un modo bastante ameno. Un momento, ¿canciones? Pues sí, pero no os asustéis (si no os gustan los musicales, claro está), que son cuatro mal contadas y hubicadas con un gran acierto. No son memorables pero tampoco aburridas, de hecho, habría que escucharlas en inglés para comprobar qué tal están realmente, que no me fío del doblaje español actual.

En definitiva, es una de las mejores películas del año y la candidata perfecta a ganar el oscar a la mejor película de animación, no tiene rival en mi opinión. Un bello cuento que enseña que nada es lo que parece y a apreciar lo que tienes. Señoras y señores, Burton lo ha vuelto a hacer, pasen y vean.

jueves, octubre 13, 2005

Superman, la serie de animación de 1941.

"Es un pájaro, es un avión, no, es SUPERMAN".

Ultimamente vas al Carrefour y encuentras varias cosas que dejan con la boca abierta, los DVDs de Superman, la serie de animación de los años 40 es una de esas cosas. Y puedes hacerte con ellos por tan solo 1 euro la unidad, así que... nostálgicos, al abordaje.

A mí me han dejado el primer DVD y la verdad es que mi impresión tras ver el primer corto (cada uno de los cortos de esta serie dura unos 10 minutos como mucho) no he podido evitar una sonrisa de complicidad, pues algunos pude verlos cuando era más pequeño en VHS y hacía tiempo que no tenía la oportunidad de revisionarlos.
La calidad es impresionante, la animación es asombrosa y el dibujo está muy elaborado, muy realista. Solo hay que ver los decorados, con una estética muy propia de la época y con multitud de detalles, que recuerdan a aquellos decorados de películas de aquellos años. Si hasta los elementos tecnológicos son muy semejantes a los vistos en las películas clásicas de ciencia ficción, como Metrópolis (algún día tengo que reseñar esta película).
Y hablando de Metrópolis, la verdad es que esta ciudad es muy oscura, se parece más a Gotham City que aquella que podemos ver en los cómics del hombre de acero. O quizás me engaño a mí mismo y la relaciono con la ciudad del murciélago en la serie de animación de Bruce Timm, no hay duda, este autor se fijó mucho en estos cortos, pues la estética es casi la misma, con esos colores apagados y ese protagonista musculado de barbilla ancha que siempre viste con corbata.

En definitiva, en cuanto a calidad técnica es muy, pero que muy superior a series posteriores del personaje. Sin embargo, esta serie es hija de su época y eso se nota mucho en la simpleza de sus argumentos, que se basan casi exclusivamente en Superman salvando la ciudad de robos o destrozos provocados por villanos que cuentan con los medios para ello. Lois Lane es la reportera metomentodo que siempre acaba en peligro por culpa de su excesiva valentía (o quizás es subnormal, porque vamos, es que se mete en todas partes la muy boba) y entonces Superman debe salvarla tanto a ella (que, oye, siempre tiene prioridad) como a su amada ciudad, que si no fuera por este habitante de Krypton, estaría sepultada y deshabitada.
Simples, sí, pero la verdad es que ese sentimiento de la maravilla, esos esfuerzos titánicos del personaje y esos recursos facilones como poner siempre a Lois en peligro (a veces me recordaba al dúo Popeye/Olivia) tienen su gracia. Dentro de esta simpleza se esconde una buena imaginación, que a partir de una base, se las ingenian por meter al hombre de acero en mil situaciones diferentes. Es curioso.

Pues eso, si tenéis oportunidad de verla, miradla y comprobad que esta serie es la pionera y un buen ejemplo de cómo hacer superhéroes en animación de una forma competente. Es muy superior a aquellos terribles cortos animados de Super Powers (¿alguien los recuerda?) y hasta Bruce Timm la tuvo muy en cuenta a la hora de hacer su Batman, solo fijáos en los títulos de los episodios, son iguales.
Sin embargo, no recomiendo que se vean varios cortos seguidos, puede llegar a cansar.

"Este es un trabajo para Superman". (Guiño de Clark Kent hacia el espectador).

lunes, septiembre 26, 2005

Pesadilla antes de Navidad.

Año: 1993.
País: Estados Unidos.
Duración: 76 minutos.
Director: Henry Selick.

Bienvenidos a Halloweentown, disponeos a entrar, mi mundo no es vulgar, está lleno de peligros, de formas monstruosas y a cada esquina acecha algo en particular. Cuidado, no sea que encuentres a los vampiros, al hombre lobo y a unos niños que disfrutan demasiado de su fiesta especial. Pero no acaba aquí, verás, hay mucho más de lo que puedas imaginar, hay un mensaje, un poema que captar, eso, eso es lo que hay que escuchar. Me presento, soy Jack Skellington, el mandamás de lo que ves, mando sobre todo y organizo la fecha señalada para que todos podáis gozar de una diversión sin igual. Seguid leyendo y animáos, mi mundo... no tiene desperdicio, entrad.

Antes de comenzar, decir que el que escribe esto es un fan de Tim Burton desde que disfrutó de Eduardo Manostijeras y Mars Attacks (cuando era pequeño la disfruté cosa mala). Más tarde, tuve la oportunidad de ver Bitelchus, Sleepy Hollow , Big Fish, las Aventuras de Pee Wee, Batman, Batman vuelve, El Planeta de los Simios (versión moderna), Ed Wood... Pero ninguna, y repito, ninguna me entusiasmó tanto como esta en su momento, era un chaval de 14 años, la ví en video (por desgracia pues nadie quería verla conmigo al cine) y no pude creer lo que estaba viendo.
No por nada, pero desde un primer momento, desde que empieza la película hasta que acaba, te olvidas completamente de todo lo que hay a tu alrededor, te sumerges en un mundo fantástico digno de admirar. Esto es Halloween, como bien dice la canción, nada infantiloide pero encantadoramente adorable y siniestro a la vez, una imaginación y factura técnica como pocas haya visto.

¿No sabes nada de la película? Pues bien, va del señor del mundo de Halloween, el ya citado Jack Skellington, que se aburre de repetir cada año la misma fiesta. Sigue una rutina que cada vez le aburre más... hasta que encuentra el mundo de la Navidad. Entonces decidirá realizar esa fiesta a su manera. Comprobará que los resultados resultan ser bastante catastróficos.

Tres años de producción tuvo esta maravilla basada en un poema que escribió Tim Burton de niño. Es más, este famoso director es el productor y guionista de esta película, hasta diseñó algunos de los personajes que aparecen en ella. Es aquí donde se nos muestra su peculiar versión de la Navidad y Halloween, dos de sus fiestas preferidas.
A destacar el extraordinario diseño gótico, tanto de los decorados como de los personajes, todos brillantemente modelados. ¿Dije modelados? Estamos hablando de una de las mejores películas realizadas en stop-motion (muñecos captados fotograma por fotograma para crear movimiento) que han realizado nunca, de hecho fue el primer largometraje hecho enteramente de esta manera.
Es, en verdad, un maravilloso musical que no tiene nada que envidiar a las obras maestras del género, tiene una puesta en escena impresionante y una música prodigiosa de Danny Elfman, que realiza aquí una labor de órdago, casi me atrevería a decir que es su mejor obra. De hecho, él pone la voz a Jack en la versión original. Las canciones están a la altura, tienen un motivo y no aparecen porque sí, lo mejor es que resultan súmamente entretenidas y nada forzadas (un problema de la propia Disney en sus últimas películas de animación), es que, además, sin ellas, la película perdería gran parte de su encanto.

¿Qué decir del argumento y los personajes? Son carismáticos y cada uno de ellos tiene una labor destacable en la película. El protagonista, Jack Skellington es un ser soñador que en ningún momento querrá causarle ningún mal a nadie pero será un pobre incauto al ser incapaz de entender el verdadero sentido de la navidad, completamente opuesto al de su mundo en particular. Sally es una esclava que aspira a ser libre de su amo que la inventó, aparte, será la única que será consciente del error de Jack, al cual ama desesperadamente. Los tres niños del pueblo: Locks, Shocks y Barrels (en inglés), son seres apegados a sus tradiciones verdaderamente diabólicos, pero que no alcanzan a comprender del todo la gravedad de sus acciones... Y así puedo estar, describiendo los mil y un elementos de la película, que son demasiado ricos como para evitar que los descubráis por vosotros mismos.
La trama general girará alrededor de los efectos que puede causar la incomprensión, que lleva al desastre. Como quien dice, "zapatero a tus zapatos".

Una película brillante y una hermosa obra maestra en stop-motion que hará delicias a todo el mundo, es para todas las edades sin excepción. Posiblemente sea la mejor película sobre la navidad que he visto jamás, y mirad que no creo en ella ni me fascina. Pero este mundo sí, vaya que sí. A ver qué hace Burton con su siguiente largometraje de este estilo, La Novia Cadáver, lo estoy deseando cuanto antes.