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miércoles, enero 25, 2006

Full Metal Alchemist, a la conquista de Shambala.

Año: 2005.
País: Japón.
Director: Seiji Mizushima.
Duración: 105 minutos.

Al fin tuve la ocasión de ver el final de la primera temporada de la serie Full Metal Alchemist. Y es que no podía ser más abierto, maldita sea, realmente decepcionaba a todo aquel que deseara ver todas las líneas argumentales atadas, porque multitud de preguntas quedaron sin respuesta, por no decir que se abrieron otros interrogantes. A mí mismo me dejó preocupado, me veía venir una nueva temporada de cerca de cincuenta episodios para finalizarla como es debido. Qué suerte, al final estaba equivocado, una sola película ha bastado para todo eso. Y vaya película, señores. Pero será mejor que vaya paso por paso.
Eso sí, antes de empezar, me gustaría dejar constancia de una
crítica de la propia serie y mi recomendación hacia ésta. También añadir que sería un error ver esta película sin tener noción de la misma, porque se pueden perder muchísimos detalles y guiños de gran importancia.

Mmmh... Claro que también debo añadir que, si no has visto la serie, no sigas leyendo.

Dos años han pasado desde que Edward Elric acabara perdido en nuestro propio mundo, en Alemania, antes de la 2ª Guerra Mundial. No solo eso, sino que es el mismo lapso de tiempo que lleva Alphonse buscando a su hermano perdido, por mucho que todos dijeran que éste acabó muerto al tratar de devolverle su propio cuerpo. Ambos han continuado su vida a su manera, buscando la forma de encontrarse para volver a estar juntos. A primera vista, lo más importante parece ser eso, pero luego veremos notables momentos en el guión realmente curiosos. Y es que, nuestro mundo puede llegar a ser tan atractivo como el otro, así como poco diferente.

Lo verdaderamente genial de la película es presentarnos un momento histórico como el de los inicios de la 2ª Guerra Mundial, con el nacimiento de los nazis y el movimiento de Hitler para llegar al poder. Todos estos elementos son secundarios, pero sirven de excusa para que una sociedad de nazis desee llegar a la mítica Shambala, el mundo que hay al otro lado del nuestro, el mundo de nuestros protagonistas, el que pudimos ver en la serie. Así pues, en esta ocasión, nos veremos más identificados en la película porque más de la mitad transcurre en el mundo del que pertenecemos, aunque nos sea mostrado el pasado. De ese modo, el de nuestros protagonistas parece más real, al ser ambos un espejo paralelo de sí mismos.
Por supuesto, Edward Elric no puede permanecer al margen, porque busca desesperadamente la manera de llegar a su mundo natal y el nexo será una adivina gitana, con el poder de ver a través de las mentes, sobre todo cuando su víctima se encuentra dormida. Mientras, Alphonse verá los primeros intentos de traspasar la barrera entre los dos mundos e indagará sobre ello para poder alcanzar a su hermano.

Al suceder dos años después, la película presenta grandes sorpresas para el seguidor de la serie, que podrá reconocer a multitud de personajes secundarios dentro de nuestro propio mundo, donde Edward permanece atrapado. Aparte, es genial el detalle de que sean muy imprevisibles, pues el que era un homónculo malvado en Shambala (el nombre que nosotros le ponemos al otro lado de la puerta) es nuestro mundo una buena persona que, simplemente, desea hacer su sueño realidad. Cosas como esa son las que enriquecen la historia, ante el estupor de Edward, que también se siente confundido y perdido en más de una ocasión.
Otras diferencias serían las de ciencia/alquimia, ambas son armas muy peligrosas si se emplean de un modo, digamos, equivocado.

Por otra parte, los secundarios que pudimos ver en la serie y se encuentran en Shambala, también presentan cambios, pues dos años no es poca cosa y lo ocurrido con los homónculos tampoco es algo fácil de olvidar. Por no hablar del hecho de que crean a Edward muerto y la evolución que ha sufrido Alphonse, el cual, aparte de tener una fuerte amnesia, es uno de los alquimistas más poderosos que existen.
Y os preguntaréis, ¿se atan los argumentos que se dejaron inconclusos en la serie? En efecto, podéis respirar tranquilos, porque veremos qué fue de Gluttony, de la ciudad subterránea, del destino de Envy (que traspasó la puerta y supuestamente debería estar en nuestro mundo), del homónculo que quedó en Shambala (el "hijo" de la profesora de Ed), te dejan más claro qué es y para qué existe la Puerta, una idea aproximada de lo que pueden ser realmente los homónculos (no lo explican, pero llegas a una conclusión debido a ciertas escenas) y, sobre todo, la unión de los dos hermanos protagonistas, tan esperada por el fandom.

Todo en una enorme aventura de grandes proporciones, repleta de momentos intimistas donde los diálogos cobran fuerza y hacen más humanos a los personajes (notable el momento en que Edward dice que en Shambala sienten, lloran, mueren, piensan... igual que en nuestro mundo), escenas de acción tan trepidentes que ponen los pelos de punta, crítica mordaz de nuestra Historia (los nazis, el racismo hacia los gitanos), momentos que arrancan lágrimas de la emoción... Lo vives, puedo asegurarlo, pero para ello debes ver antes la serie.

¿Y la animación? Soberbia, la de la serie ya era buena, pero aquí la perfeccionan, puede que no llegue al nivel de superproducciones como Ghost in the Shell, Akira, Steamboy (es que también sería pedir demasiado)... Pero es perfecta para lo que se cuenta, lo suficientemente espectacular (que no es poco) y además se hace uso del ordenador para ciertos detalles. Si te gustaba el aspecto técnico de la serie, este es igual, solo que mejorado.

Pues eso, esta película es el puente entre la primera temporada y la próxima, el epílogo y el prólogo, el punto de unión de una historia que promete ser más grande. Es curioso, casi como la Puerta, que conecta los dos mundos. Solo me gustaría saber a qué esperan para sacar esta serie y esta película en España, porque la única manera de verlas es por medios poco ortodoxos. Sigh... Si es que no aprenden las distribuidoras. No decepciona.

jueves, octubre 13, 2005

Superman, la serie de animación de 1941.

"Es un pájaro, es un avión, no, es SUPERMAN".

Ultimamente vas al Carrefour y encuentras varias cosas que dejan con la boca abierta, los DVDs de Superman, la serie de animación de los años 40 es una de esas cosas. Y puedes hacerte con ellos por tan solo 1 euro la unidad, así que... nostálgicos, al abordaje.

A mí me han dejado el primer DVD y la verdad es que mi impresión tras ver el primer corto (cada uno de los cortos de esta serie dura unos 10 minutos como mucho) no he podido evitar una sonrisa de complicidad, pues algunos pude verlos cuando era más pequeño en VHS y hacía tiempo que no tenía la oportunidad de revisionarlos.
La calidad es impresionante, la animación es asombrosa y el dibujo está muy elaborado, muy realista. Solo hay que ver los decorados, con una estética muy propia de la época y con multitud de detalles, que recuerdan a aquellos decorados de películas de aquellos años. Si hasta los elementos tecnológicos son muy semejantes a los vistos en las películas clásicas de ciencia ficción, como Metrópolis (algún día tengo que reseñar esta película).
Y hablando de Metrópolis, la verdad es que esta ciudad es muy oscura, se parece más a Gotham City que aquella que podemos ver en los cómics del hombre de acero. O quizás me engaño a mí mismo y la relaciono con la ciudad del murciélago en la serie de animación de Bruce Timm, no hay duda, este autor se fijó mucho en estos cortos, pues la estética es casi la misma, con esos colores apagados y ese protagonista musculado de barbilla ancha que siempre viste con corbata.

En definitiva, en cuanto a calidad técnica es muy, pero que muy superior a series posteriores del personaje. Sin embargo, esta serie es hija de su época y eso se nota mucho en la simpleza de sus argumentos, que se basan casi exclusivamente en Superman salvando la ciudad de robos o destrozos provocados por villanos que cuentan con los medios para ello. Lois Lane es la reportera metomentodo que siempre acaba en peligro por culpa de su excesiva valentía (o quizás es subnormal, porque vamos, es que se mete en todas partes la muy boba) y entonces Superman debe salvarla tanto a ella (que, oye, siempre tiene prioridad) como a su amada ciudad, que si no fuera por este habitante de Krypton, estaría sepultada y deshabitada.
Simples, sí, pero la verdad es que ese sentimiento de la maravilla, esos esfuerzos titánicos del personaje y esos recursos facilones como poner siempre a Lois en peligro (a veces me recordaba al dúo Popeye/Olivia) tienen su gracia. Dentro de esta simpleza se esconde una buena imaginación, que a partir de una base, se las ingenian por meter al hombre de acero en mil situaciones diferentes. Es curioso.

Pues eso, si tenéis oportunidad de verla, miradla y comprobad que esta serie es la pionera y un buen ejemplo de cómo hacer superhéroes en animación de una forma competente. Es muy superior a aquellos terribles cortos animados de Super Powers (¿alguien los recuerda?) y hasta Bruce Timm la tuvo muy en cuenta a la hora de hacer su Batman, solo fijáos en los títulos de los episodios, son iguales.
Sin embargo, no recomiendo que se vean varios cortos seguidos, puede llegar a cansar.

"Este es un trabajo para Superman". (Guiño de Clark Kent hacia el espectador).

martes, septiembre 27, 2005

Full Metal Alchemist, ¿dónde has estado todo este tiempo?

Durante unos días estuve realmente viciado a una serie que me ha gustado demasiado, más de lo que esperaba. Esa serie es un anime llamado Full Metal Alchemist.

Va de dos hermanos alquimistas, tal y como el padre que les abandonó para ir a la guerra. Ambos fueron practicando la alquimia, que consiste en crear algo a partir de un objeto de la misma masa, se trata de la ley del intercambio equivalente. Ellos son niños que viven con su madre hasta que... ella muere. Entonces, deciden resucitarla a partir de la alquimia, y los resultados son grotescos. Porque un alma... no se puede intercambiar por nada, resucitar no entra dentro de esta ciencia.
Las consecuencias son graves, uno de ellos (Edward Elric) pierde un brazo y una pierna, mientras que el otro sale peor parado (Alphonse Elric) y acaba con su alma atrapada en una armadura que se convierte en su cuerpo. Ambos deciden iniciar el camino para poder recuperar lo que perdieron, para ello tendrán que buscar cierto objeto que les ayudará a conseguir su objetivo.

La gracia de esta serie es que está todo pensado desde el principio, es como si el autor tuviera decidido el final desde el primer momento en que se decide a comenzar a realizarla, es sorprendente. De hecho, los dos primeros episodios comienzan justo en medio de la trama principal, después vendría el origen y se continuaría por donde se comenzó. Hay un salto en el tiempo que ayuda a hacer que la serie sea mucho más interesante y tenga un inicio rompedor.
Aparecen multitud de personajes secundarios bastante interesantes, donde no sabes quién es bueno y quién es malo, de hecho hay un aire de
ambigüedad que confunde mucho. Por ejemplo, un asesino de militares llamado Scar, al final no sabes si estar de su parte o repudiarle por sus actos. También habrán algunos supuestos villanos que acabarán cambiando de mando solo porque les conviene. Si a todo esto añadimos una trama de conspiraciones donde parece haber un grupo muy extraño que está detrás de todo y persigue lo mismo para otros fines muy diferentes y complicados... la cosa se pone muy interesante.
No hay que olvidar la humanidad que tienen los personajes protagonistas, que son niños buscando un objetivo, se desmoronan de vez en cuando, lloran, tratan de hacer las cosas lo mejor posible, se defienden mutuamente, tratan de superarse, de hacer lo correcto, etc.

Una vez vista entera, puedo decir que tiene un estilo propio muy personal, nada de emular a otras series del estilo de Naruto (también bastante buena) o One Piece (que tampoco tiene desperdicio), de hecho es una macrosaga enorme donde todo lo que sucede lleva al punto en el que van a parar los protagonistas al final, es más, todos los personajes tienen su papel en toda la trama. Las revelaciones son, sinceramente, muy impresionantes e inesperadas, de las que dejan con la boca abierta de par en par y encima hay un mensaje tras todo esto. Os lo aseguro, mientras estéis viendo la serie, no podréis adivinar a donde conduce, es de lo mejorcito que he visto y leído en mi vida.

Pues bien, ¿a qué esperáis? Es un anime excepcional del que veremos próximamente una secuela. Aquí estaré esperándola, si es la mitad de buena que esto, me conformaré.