
Paul Jenkins fue un guionista que me gustó bastante en su momento, me encantó su miniserie de los Inhumanos (la relectura no fue tan grata, pero aún así está a años luz de lo que hace actualmente), El Vigía (que me sigue gustando) y sus inicios en Peter Parker Spiderman, donde dejaba a Howard Mackie en completo ridículo. Claro que... a este hombre cualquiera le deja en pañales, todo hay que decirlo.
El caso es que sus inicios en esa colección arácnida no fueron tan desastrosos, ni mucho menos. Más bien lo contrario, apuntaba muy buenas maneras y, oye, en serio, esos primeros números intimistas molan.

A Jenkins le tocó lidiar con el protagonista tras la SUPUESTA (leáse ironicamente) muerte de su mujer tras un accidente de avión. Supo tratarlo bastante bien en sus números, donde mantenía conversaciones con su compañero de piso (el hijo de Robbie Robertson) y la Antorcha. Todo aliñado con toques de humor bastante acertados. Es más, los pensamientos de Peter Parker resultan bastante gratificantes, realmente te crees al personaje.


En fin, siguió con un número autoconclusivo muy extraño en el número 34 de la colección, realizó una historia donde Peter Parker no aparecía pero sí Spiderman, hizo una pequeña gracieta donde un periodista confunde la identidad secreta del superhéroe arácnido, maltrató al Buitre en un número navideño sin gracia, realizó un número mudo que mejor olvidar y acabó una saga con Fusión y el Dr. Octopus que considero un peñazo (aunque el bueno de Buckingham tiene la culpa, porque la versión que muestra de Octopus y esa ausencia de espectacularidad no hace más que estropear un guión que ya es soso de por sí).


Hablando de Buckingham, ahora vienen sus números finales, una saga que se me hizo eterna a pesar de contar con dos números, donde Spidey se encontraba con una diosa budista... en fin... Y el especial número 50, muy soso, muy soso.

El retorno de Jenkins con el arácnido sería en el relanzamiento de la serie de Spectacular Spiderman. Y debo confesar, que al menos en las dos primeras sagas no se porta tan mal, recupera el pulso, pero sin lograr los resultados del principio. Lo cierto es que son sagas demasiado estiradas y apenas se cuenta nada número a número, aparte, los villanos están tratados de una manera extraña, Jenkins inventa cosas sobre ellos que resultan un poco raras. Como el Veneno de la primera saga, que resulta que puede procrear y mantiene vivo a Brock del cáncer al que está sometido (a mí no me disgusta esa idea, de hecho me parece interesante). Y la de Octopus, donde el doctor cambia mucho su aspecto y sus tentáculos, para mostrarnos un pasado que difiere del mostrado anteriormente. Prefiero la segunda antes que la primera, porque me resulta una trama de conspiraciones y terrorismo muy resultona.
Todo esto con el dibujo de Ramos, que actualiza el aspecto de los villanos y se encarga de ser bastante espectacular. Aquí el guionista no se porta TAN mal.

Así a todo, después de este repaso, ¿qué queda? Pues unos números muy pobres, nada destacable y un tropezón final desastroso. Los mejores números de este guionista se encuentran entre los primeros que escribió en Peter Parker Spiderman, después ya no es el mismo, no sabe qué contar. Y esto se puede comprobar más allá de las colecciones arácnidas, que son la muestra perfecta de que este guionista dejó de ser lo que era cuando comenzó. Solo hay que leer Lobezno: Origen para comprobarlo, vaya.
Una pena, de haber seguido con el nivel mostrado al principio, seguro que veríamos esta etapa con otros ojos, en lugar del fracaso creativo que ha resultado ser.
5 comentarios:
Pienso exactamente igual qut tú. Lo último de Jenkins me da bastante grima. De todos modos aún espero que vuelva por sus fueros algún día y nos traiga algo interesante (a la altura de su Hellblazer). ¿Quizá con proyectos más personales?¿Quzá Revelations con Humberto Ramos?
Pues a mi me gustó y mucho Lobezno Origen. Lo que pasa es que lo siento por la gente, no sois justos, lo que pasa es que no os gusta que nadie os cuente el Origen de Lobezno y hubiese sido el que hubiese sido lo habríais puesto a parir igual.
Eso no es cierto Darío, yo adoro al personaje y me encanta Arma-X, que se supone que es el principio de todo lo referente a su estado emocional y poderes.
El que Jenkins no supiera hacer un desenlace decente con Lobezno Origen, no quiere decir que sea injusto, simplemente no me gustó. El principio, sin embargo, me parece bastante curioso.
Sobre que no somos justos... pues vaya, no estoy de acuerdo, sobre todo porque hablamos de gustos, sobre ellos no hay nada escrito.
Saludos.
tengo la teoría de que a Jenkins le obligaron a cambiar el final de Origin: para mí que él quería que Rose y Logan acabaran liados...
mmm, Origin me gustó, pero la verdad es que el final no viene a cuento y no aporta nada......pero la verdad es que me encanta hasta que se va de la mansión, el resto es una tontería y no a`porta al personaje ni nada de nada,yo creo que ya no sabía qué hacer
Publicar un comentario