
País: Estados Unidos.
Director: David Fincher.
Duración: 127 minutos.
Todo el mundo estaba recomendándome esta película, las caras de asombro al descubrir que yo todavía no la había visto han sido múltiples. Estaba bastante cansado del tema, me preguntaba qué diablos tenía dicha película para que la gente me tratara como un bicho raro, ¿tan famosa era? Diablos, y mira que conozco a muchos que no han visto El Padrino y no pongo esa cara cuando descubro tal cosa.
El caso es que, una vez vista la película, lo he entendido a la perfección.
Estamos ante lo mismo de siempre, dos detectives opuestos, un caso difícil de asesino en serie que está basado en algo en concreto, asesinatos con pistas que conducen a otras... Nada nuevo bajo el sol, mucho golpe de efecto y clichés.
O quizás no.

La primera es el ambiente claustrofóbico, bastante malsano, casi incita a vomitar de la suciedad que desprende solo con la mirada, parece que transmita el mal olor que debería tener en vivo y en directo. Muy adecuado para el tono del film, y bastante "realista", influye al espectador y lo introduce dentro de la película, metiéndose en esas casas o habitaciones aisladas con cordones policiales, donde solo los detectives, la policia y los forenses pueden meter baza. Es, sobre todo, perfecto para darle la razón al asesino, tema que veremos más adelante.



Pero criticar a ambos de típicos y tópicos es quedarse en la superficie, porque ambos son realmente MUY humanos y hasta evolucionan a lo largo de la trama, es increíble el tratamiento que reciben, son geniales, tienen vida propia y modos diferentes de actuar que no hacen sino convertirlos en personajes complejos. Ejemplos los hay a destajo, desde ese primer encuentro donde se quejan del compañero que les ha tocado (o cuando Somerset pide que Mills no se entrometa en el caso) hasta que ambos acaban colaborando como dos buenos amigos que persiguen el mismo objetivo. Momentos muy buenos son aquellos como cuando están en la biblioteca, con las quejas y el aburrimiento del pobre Mills, que está muy inquieto y quiere acción, pero debe resignarse.

Y luego está el increíble Kevin Spacey, inimitable como John Doe (Juan Nadie, traducción literal), un psicópata con tal calma que pone los nervios de punta. Es la otra cara de la moneda de Somerset, ambos son parecidos, piensan casi igual, solo que el detective lo acepta y pretende arreglarlo a su manera, con más apatía.
Pues eso, un excelente thriller de asesinatos, donde solo vemos las consecuencias, narradas con tal efectividad que parece que estés viendo cómo fueron ejecutadas las víctimas. Apenas hay escenas de acción, salvo una muy lograda persecución. Personajes muy bien tratados, trama muy calculada y meditada con un clímax final soberbio, grandes actores, un ambiente acorde al tema, un análisis menucioso de la condición humana... El mensaje de John Doe es claro, que llegue a tus ojos y a tus oídos, luego eligirás si odiarle o aclamarle.
2 comentarios:
escelente pelicula que quieras o no marco en el cine una moda por uqe acto segido salieron pelis del estilo como ,resudecion,el colecionista de huesos ,el colecionistas de amantes, un largo etc etc vamos como x men trago la moda por los super heroes ,seven trago la moda de esta clase de peliculas
Cierto, marco una nueva pauta en el cine policial, despues de Seven nos inundaron los plagios y copias.
Sin duda, un peliculon, que para poder valorarlo con total objetividad habia que haberlo visto muchos años atras, visto hoy dia no sorprende tanto debido al bombardeo de peliculas my similares.
Impactante y sorprendente hace años cuando todos esos cliches y golpes de efectos apenas se usaban en el cine, vista a dia de hoy pierde fuerza, y ya solo es una pelicula de culto o referente, pero insisto para difrutarla al 100% habia que verla en su dia.
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